Pis habló de derechos humanos pero la ONU no le cree

“Vamos a examinar todas las recomendaciones” aseguraron ante la ONU los representantes del PiS. Polonia se jactó de cómo su Gobierno respeta los derechos humanos, pero despertó muchas inquietudes.

Polonia presentó el martes en Ginebra un informe en el marco del Examen Periódico Universal de Derechos Humanos. Cada cuatro años los países miembros de la ONU deben presentarlo.

La delegación polaca elogió al gobierno del PiS por su posición en contra de los delitos relacionados con el racismo, la xenofobia y el odio (aunque que los fiscales pidieron hace poco una reducción de pena por la quema de un monigote de un judío en Wroclaw); la lucha contra la violencia doméstica; el cuidado de los derechos de las minorías y los inmigrantes. Hizo hincapié en que Polonia ratificó la Convenio del Consejo de Europa sobre prevención y lucha contra la violencia contra las mujeres y la violencia doméstica (aunque hubo una discusión para rechazarla), y en que las mujeres tienen, en ciertos casos, acceso al aborto libre (aunque a menudo no pueden hacer que se cumpla la ley). Los miembros de las Naciones Unidas escucharon, además sobre “trabajar en aumentar el pluralismo de los medios de comunicación”.

Pero no les creyeron. A pesar de la imagen mostrada, durante varias horas diferentes países presentaron una serie de recomendaciones, como reforzar la protección de las personas LGBT contra la discriminación, la violencia y la incitación al odio; la ampliación del catálogo de crímenes de odio a todo lo relacionado con la orientación sexual e identidad de género; la introducción de soluciones para que las personas del mismo sexo puedan establecer uniones. Sólo el Vaticano salió en defensa de Polonia al afirmar que se debe “mantener la santidad de la relación entre el hombre y la mujer.

Igualmente se le recomendó al Gobierno polaco ofrecer a los ciudadanos una educación sexual fiable, el derecho a decidir libremente sobre su propia reproducción y al cumplimiento en la práctica del derecho al aborto legal y seguro. Los países de la ONU también se refirieron a lo imprescindible de la protección a los extranjeros, así como a las mujeres de la violencia doméstica.

“Analizaremos todas las recomendaciones con la mayor atención”, aseguró al final de la sesión el representante de la delegación polaca en la ONU. Pero se sabe que algunos problemas no pasarán del análisis. Los representantes del PiS respondieron enseguida que la legislación polaca no permite las uniones civiles entre personas del mismo sexo, y recordaron sobre la cláusula de conciencia, que respeta las creencias del médico, pero que garantiza la oportunidad de practicar el aborto legal en otro centro. Las lecciones integrales de educación sexual son para proporcionar una educación dentro de la familia.

Gazeta Wyborcza