El juego húngaro de Jaroslaw Kaczynski con Europa

El PiS intenta ganar tiempo en el caso del Tribunal Constitucional. Espera que al final, la cuestión de respetar el Estado de Derecho en Polonia se relegará a un segundo plano en la Unión Europea. Puede que se decepcione. El vice jefe de la Comisión Europea, Frans Timmermans, sigue presionando al gobierno del PiS para que publique la sentencia de abril. El Mariscal del Sejm, dentro de unas semanas quiere organizar un debate con los líderes de los partidos políticos, dado que Kukiz’15 y PSL declaran la voluntad de cooperar. Según un político importante, las consultas tardarán hasta diciembre, cuando termina el mandato del presidente del Tribunal Constitucional, Andrzej Rzeplinski. El PiS intentará nombrar a uno de los jueces elegidos por este partido para ser el presidente. En tal caso, permitirá integrarse a los tres jueces elegidos por el parlamento actual lo que será un éxito del PiS. En Bruselas se compara a Polonia con Hungría. Hace unos años, los húngaros también intentaban transformar los conflictos políticos en conflictos técnicos, tras involucrar a Bruselas en los debates legales. Sin embargo, lo hacían mejor que Polonia. Pero también su situación fue más fácil, pues Órban estaba dispuesto a negociar y los problemas con Hungría no se veían en blanco y negro como el conflicto polaco del Tribunal Constitucional.

Gazeta Wyborcza